VIAJE ORNITOLÓGICO A NUEVA YORK

2 a 7 de mayo de 2008

 

 

 

 

 

 

 

  ÍNDICE

 

1-Lugares visitados

2-De colimbos a garzas.

3-Anátidas I.

4-Anátidas II.

5-De aves rapaces a limícolas.

6-Gaviotas y golondrinas de mar.

7-Palomas, búhos, martines y carpinteros.

8-Papamoscas, vireos, córvidos.

9-Golondrinas, páridos, chochines y reyezuelos.

10-Túrdidos y similares.

11-Reinitas I.

12-Reinitas II.

13-Chipes de tierra y "pre-sparrows".

14-Sparrows.

15-Turpiales y fringílidos.

16-Otros vertebrados.

18-Check-List de aves observadas.

 

 

 

 

 

 En la primavera de 2008 visitamos Nueva York, Jordí Martí Aledo, César Sánchez Alonso-Misol, y un servidor. Las fechas, principios de mayo, resultan ideales en esa zona geográfica para observar el paso de paseriformes, principalmente dendroicas y algunas especies de gorriones.

La mayor parte de los días los dedicamos a recorrer el Central Park, extenso parque  que constituye una especie de oasis vegetal en el medio de la gran urbe. Las aves forestales que migran siguiendo la costa atlántica americana tienen aquí uno de los pocos refugios viables para ellas en la vasta extensión de territorio edificado que le rodea.

Aquí la migración es más tardía que en España, debido a que es una zona en general más fría, por lo que las fechas elegidas son seguramente, en todo el año, las que permiten la observación de una mayor cantidad de especies orníticas . Además tuvimos fortuna con la climatología; llegamos justo después de unos días de lluvias y mal tiempo que propició la caída de un gran número de pajarillos de variadas especies.

En Central Park contabilizamos 86 especies. También visitamos, durante un día, la Jamaica Bay, en donde conseguimos incrementar el cómputo global de especies hasta las 118, gracias a las agradecidas aves acuáticas presentes en este importante humedal.

Hay que decir que el viaje a Nueva York es uno de los más cómodos que puede realizar un ornitólogo europeo, si pretende familiarizarse con las especies de aves americanas. Los vuelos no son caros, ni tampoco la estancia, teniendo en cuenta la favorable diferencia euro-dólar existente en este momento. Tampoco es preciso alquilar vehículo, dado que las comunicaciones son muy buenas en metro. Además, se puede aprovechar la estancia para hacer compras. El material electrónico y óptico, por ejemplo, se encuentra mucho más barato que en España, llegando algunos modelos a estar por debajo de la mitad de precio que en España.

Nos alojamos en el Central Park Hostel, justo al lado de la zona oeste de Central Park. Desde ahí, basta con cruzar la calle para encontrarse de lleno en la zona de "La Gran Colina" (The Great Hill), repleta de paseriformes forestales. También hay ahí mismo una boca de metro (103 St) correspondiente a la línea C, que permite ir hasta Jamaica Bay en más o menos una hora, realizando un único transbordo.

El Central Park tiene una longitud de 4 km de largo por 0.8 km de ancho. Incluimos a continuación el mapa con el que nos movimos, por si a alguien le resulta de utilidad.

 

Vista de Central Park desde el Castillo de Belvedere. Foto de Jordi Martí Aledo.

 

 

En Jamaica Bay sólo estuvimos un día, aunque reconocemos que la zona daría juego para mucho más tiempo, por tratarse de un lugar excelente para las aves acuáticas. Aquí observamos diversas anátidas. Entre ellas destacan las Barnaclas carinegras de la subespecie hrota, que se encontraban todavía en números de varios miles. Los limícolas, sin embargo, pese a nuestras expectativas, resultaron mucho más escasos, ya que la mejor época para ellos es a final de agosto y septiembre. Para ir a este enclave hay que bajarse en la parada de metro de Broad Channel y seguir la E 6th Rd o  la E 7th Rd hasta alcanzar la Cross Bay Boulevard, en donde giraremos a la derecha y caminaremos aproximadamente un kilómetro antes de llegar al centro de recepción del Refugio. Incluimos aquí un mapa de la zona, tomada de Google.

 

 

Barnaclas carinegras en Jamaiza Bay. Foto Jordi Martí Aledo.

 

 

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