Llevo varios años obsesionado por obtener una buena
observación y foto digna de una pardela chica. Y a estas alturas estoy ya
convencido de que es el pájaro más huidizo y menos colaborador para la
fotografía que existe en toda la fauna española. Las causas de tan extrema
dificultad son principalmente dos: 1) su cada vez mayor escasez como
nidificante en Canarias y 2) su maldito hábito de escapar de las
embarcaciones como alma que lleva el diablo.
En esta ocasión el plan pintaba bien. El viernes 7 de
enero habíamos reservado pasaje en el ferry regular de Naviera Armas que
une el puerto de Los Cristianos en Tenerife con la isla de La Gomera, para
dos trayectos de ida y otros dos de vuelta, con la esperanza de ser
capaces de divisar alguna de estas aves y quizá alguna otra marina
interesante. El domingo 9 de enero saldríamos de nuevo al mar en una
Zodiac grande desde la localidad de Playa Blanca, al sur de Lanzarote,
en una excursión pelágica de varias horas. Además de ello practicaríamos pajareo
regular el jueves 6 en la isla de Tenerife y el sábado 8 y el lunes 10 en
la isla de Lanzarote.
Sin embargo, tengo que decir que el resultado fue más
bien escaso, no porque no viéramos las pardelas, que sí las vimos, pero a
una distancia tan grande que tuvimos la vista cansada durante el resto de
la expedición a cuenta de tanto forzarla a través de los prismáticos. Dos
aves para más señas, una por la mañana y otra por la tarde. Y aunque me ha
dado un poco de vergüenza, he decidido colgar una foto del "lance", en la
que como podéis ver, la pardela chica ocupa algo así como 4 ó 5 píxeles, o
sea, totalmente ridícula. En el mar, por lo demás, tan solo un par de
alcatraces, una madrugadora pardela cenicienta y un repentino paíño de
Leach que nos cruzó por encima de la lancha el domingo, muy bien visto
pero apenas fotografiado debido a la fugacidad del momento.
También fallamos para localizar el chorlito dorado
americano de La Santa, la collalba isabel de los Llanos del Rubicón, el
Bobolink, los paíños de Madeira... Pero bueno, vamos a dejarnos de
tristezas y a poner algunas fotos de lo que sí vimos:

Reyezuelo sencillo (Regulus regulus teneriffae).
Garachico (Tenerife).

Lagarto tizón (Gallotia galloti). Macho y hembra. Garachico (Tenerife).

Hembra de porrón moñudo (Aythya
fuligula), junto a focha común. Embalses de Buenavista (Tenerife).

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) de la
subespecie canaria. Embalses de Buenavista (Tenerife).

Perdiz moruna (Alectoris barbara).
Faro de Buenavista (Tenerife).

Macho de pinzón vulgar (Fringilla
coelebs), de la subespecie tinerfeña. Erjos (Tenerife).

Mosquitero canario (Phylloscopus
canariensis). San Sebastián de la Gomera (Gomera).

Pez trompeta (Aulostomus strigosus).
Puerto de San Sebastián de la Gomera (Gomera).

Delfines mulares (Tursiops truncatus),
al atardecer. Trayecto La Gomera-Tenerife

Lo único que se consiguió de la pardela
chica (Puffinus baroli). Entre Los Cristianos y La Gomera.

Espátula común (Platalea leucorodia).
La Santa (Lanzarote).

Charrán patinegro (Sterna
sandvicensis). La Santa (Lanzarote).

Alcaudón real (Lanius excubitor
koenigi). La Santa (Lanzarote).

Correlimos común (Calidris alpina). Campo de Golf de
Tías (Lanzarote).

Ratón doméstico (Mus musculus). El
Golfo (Lanzarote), en una zona de cría de aves marinas.

Paíño de Leach (Oceanodroma leucorhoa).
Al sur de Punta Pechiguera.
-Foto dcha. de Carlos Martín-

Avutarda húbara (Chlamydotis undulata). Tahiche
(Lanzarote).