VIAJE ORNITOLÓGICO A MALLORCA

24 a 31 de agosto de 2007

 

 

 

 

Sólo 4 días de nuestra estancia en la isla de Mallorca fueron dedicados a la observación de aves, escaso tiempo para conocer en profundidad tan basta extensión de terrritorio, pero suficiente para hacerse una cierta idea de su tremendo interés ornitológico.

 

 

Nos alojamos en el Puerto de Sóller (1), un lugar marinero y tranquilo, con un turismo aún no masificado y enclavado en la abrupta costa norte. Desde luego, un lugar idóneo para el descanso del cuerpo y del espíritu, pero un tanto incómodo por su alejamiento si lo que se pretende es conocer a isla.

 

Puerto de Sóller.

 

Desde el Puerto de Sóller, una excursión marítima organizada permite conocer algunos puntos de la costa en un itinerario que enlaza con Sa Calobra, un paraje que sería idílico si no fuera por la exagerada carga turística que soporta.

 

Sierra de Tramuntana vista desde el mar.

 

En el trayecto es posible observar pescando de cerca al cormorán moñudo de la subespecie mediterránea (desmaresti), cuyo largo pico, entre otra cosas, lo hace bien diferente de la subespecie nominal del atlántico peninsular.

 

Cormorán moñudo pescando en el mar en Sa Calobra.

 

Desde el Puerto de Sóller, por carretera, pudimos visitar algunos enclaves de interés ornitológico, marcados numéricamente en el mapa. Los más cercanos, en la sierra de Tramuntana, fueron el embalse de Cúber (2), lugar propicio para la observación del buitre negro y del águila pescadora, aunque sin suerte en esta ocasión, y la Península de Formentor, en donde nos deleitamos con buenas observaciones de pardela cenicienta y halcón de Eleonor, desde el faro (9), y de curruca balear en la Cala Bóquer (8), uno de los enclaves más favorables para esta especie.

El acceso al embalse de Cúber y al faro de Formentor no ofrecen ninguna dificultad, ya que basta con seguir el curso de la carretera. Para llegar a Cala Bóquer hay que caminar aproximadamente una hora: en la carretera que circunvala Pollença en dirección al Cabo de Formentor, en una de las rotondas, existe un cartel de madera que señala el camino hacia la cala. Aquí dejamos el coche y emprendemos la marcha a pie, atravesando al principio unas cancelas al pie de una masía. Después de aproximadamente 45 minutos de camino más o menos llano, se inicia el descenso hacia el mar. Este  lugar, una maquia litoral densa de palmito, romero y labiérnago, es  propicio para observar la curruca balear, que disfruta aquí de una elevada densidad de población.

 

Curruca balear en Cala Bóquer.

 

Mucho más lejos, en el extremo suroeste de la isla merece la pena visitar el Cabo Blanco (3), en donde es posible caminar por los alrededores del faro, un secarral costero muy apropiado para ver el alcaudón común de la subespecie "badius" y la cogujada montesina; a esta altura, los acantilados costeros son importantes para la reproducción del cormorán moñudo.

Relativamente cerca se encuentran las salinas del Salobrar de Campos (4). Para acceder a ellas hay que coger la carretera entre Campos y la Colonia Sant Jordi, tomando un desvío a continuación hacia la Playa de Es Trenc. Esta última pista bordea el salobrar en su extremo sur, y justo al final de la zona húmeda existe una cancela cerrada con candado que impide explícitamente y por escrito el paso (excepto a las personas autorizadas... y a las que disfruten de una ideología marxista-leninista...  ... ...). Acudimos a este lugar el día 24, alertados por Maties Rebassa sobre la observación de un correlimos culiblanco (Calidris fuscicollis) el día anterior. No pudimos observarlo, pero en cambio tuvimos la oportunidad de contemplar de cerca un archibebe fino (Tringa stagnatilis) en plumaje de primer invierno, y grupos numerosos de correlimos menudos (cientos), zarapitines, comunes, chorlitejos patinegros, etc. También unos pocos correlimos tridáctilos y vuelvepiedras, no demasiado comunes en el lugar.

 

Ses Salines.

 

Ya  en el este de la isla, cerca de la localidad de Can Picafort, visitamos el paraje de Son Real. En el kilómetro 19 de la carretera de Artá a Can Picafort (5) existe a la derecha un camino que atraviesa inicialmente un pinar y después una maquia litoral en dirección al mar. En la zona de maquia observamos varios ejemplares de curruca balear, uno de los cuales pudimos fotografiar mediante digiscoping. Hay que decir que esta especie, pese a ser abundante en el lugar, resulta muy recatada en esta época, siendo difícil su observación detenida , ya que la mayor parte de las veces sólo somos capaces de ver aves en vuelo que se esconden rápidamente en la maleza después de posarse. También es una zona rica en quelonios.

 

Testudo hermanni

 

Sin duda, el lugar de mayor interés ornitológico de Mallorca, es el Parque Natural de S'Albufera. Aquí es posible registrar una grandísima variedad de especies ligadas al medio acuático. Al parque se accede desde la carretera C-712 (MA-12), que enlaza Can Picafort con el Puerto de Alcudia siguiendo la línea de costa. Mostramos a continuación un mapa en el que se ilustran los itinerarios disponibles dentro del parque, los observatorios (comillas y letras azules), y los puntos más favorables para la observación del carricerín real (asteriscos y línea verdes), especie que muestra aquí la mayor densidad de población de toda España. No tuvimos suerte con esta especie, ya que en esta época resulta extremadamente discreta.

 

 

Sin embargo, desde el observatorio C.I.M., cercano al centro de recepción, pudimos ver dos fumareles aliblancos juveniles el día 27 de agosto, y todavía uno el día 29, así como otras aves interesantes, como charrancito (uno el día 25), cerceta pardilla, cerceta carretona, halcón de Eleonor, fumarel cariblanco,  gaviota de Audouin, archibebe oscuro, garza imperial, espátula (3 el día 29), etc. En otras zonas del parque vimos focha cornuda, águila pescadora, pato colorado, martinete, etc, etc. En una alameda próxima al centro de recepción un ornitólogo inglés cantó un zarcero icterino; sin embargo, pese a que permanecimos en el lugar más de una hora utilizando el reclamo de esta especie de forma intermitente, sólo pudimos contactar con carriceros comunes y mosquiteros musicales.

 

Fumarel aliblanco Chlidonias leucopterus) juvenil.

 

Vaca y toro de raza autóctona en la Albufera.

 

Por último, también visitamos brevemente la Albufereta, pequeña zona húmeda a la que se accede desde Alcudia, por la carretera que bordea la playa hacia el norte (PM-222). En ella vimos algunos limícolas como correlimos común, chorlitejo patinegro, archibebe común y correlimos tridáctilo (1).

 

 

Lista de especies observadas

 

 

 

Agradecimientos:

A Maties Rebassa, que me acompañó amablemente durante varias excursiones, mostrándome algunos de los puntos de mayor importancia de la isla.

A Antonio Ceballos, que me indicó cómo llegar a Cala Bóquer, uno de los lugares con mayor densidad de curruca balear.

 

 

Bibliografía utilizada:

-MONTERO, J. A., 2005. Dónde ver aves en España. Los 100 mejores lugares.

-ROSE, L. 1996. Dónde observar aves en España y Portugal.